Carlos III y la difusión de la antigüedad

Carlos III y la difusión de la antigüedad

Del 15 de diciembre del 2016 al 16 de marzo de 2017

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO, Alcalá 13

NÁPOLES-MADRID-MÉXICO

Este proyecto tiene como objetivo resaltar el papel de Carlos III en el descubrimiento y excavación de Herculano, Pompeya y Estabia que tiene lugar durante su reinado napolitano (1734-1759).

La difusión de los hallazgos arqueológicos, procedentes de las ciudades vesubianas, se muestran simultáneamente en tres museos diferentes Museo Arqueológico de Nápoles, la Real Academia de Bellas Artes de Madrid y la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Autónoma de México. Cada pieza está acompañada de una tableta en la que puede verse, en 3D, el original de mármol o bronce que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Todas las presentes en la sede madrileña de la exposición pertenecen a las colecciones de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

1. LOS RETRATOS DE CARLOS III EN LA ACADEMIA

Dos retratos al óleo del Rey, el primero es de Joaquín Inza y se fecha en la década de 1760. El segundo, es copia del retrato de A. R. Mengs, es de Andrés de la Calleja.

Retrato de Carlos III Inza
Retrato de Carlos III de Joaquín Inza
Carlos III
Retrato de Carlos III de Andrés de la Calleja

Modelo de retrato de Carlos III del grabador Tomás Francisco Prieto, realizado en cobre dorado en 1770, fue utilizado como modelo para las monedas de oro peninsulares de 1772.

Modelo de retrato de Carlos III de Tomás Francisco Prieto

Retrato ecuestre de Carlos III, cuya reciente restauración ha demostrado ser obra de Francisco Álvarez, ejecutada en 1790 por encargo de Carlos IV. Siguiendo este modelo se hizo, en 1794, la estatua ecuestre del monarca de la Puerta del Sol.

Relieve en cera de la ciudad de Nápoles con los retratos de Carlos y María Amalia. Realizado por N. B. Cetto en 1740, pertenece a un conjunto de cuatro ciudades regalado a los reyes con motivo de su boda.

CARLOS III (1716-1788)

Carlos de Borbón, tercer hijo de Felipe V y primogénito de Isabel de Farnesio, nace en Madrid el 26 de enero de 1716.

Rey de Nápoles y de Sicilia desde 1734, contrae matrimonio en 1738 con María Amalia de Sajonia. En ese mismo año comienzan las excavaciones del teatro de Herculano y posteriormente las de Pompeya y Estabia.

Para conservar las antigüedades funda el Museo Herculanense. En 1755, crea la Academia Herculanense y legisla con el fin de proteger el patrimonio descubierto. Para difundir los hallazgos edita Le Antichitá di Ercolano Esposte, en la que trabajaron excelentes dibujantes y grabadores del siglo XVIII. Las planchas de cobre y susu estampas constituyen un interesante capítulo en la historia de la documentación arqueológica y su papel en la difusión de los nuevos descubrimientos.

En 1759 regresa a España donde continúa apoyando la empresa arqueológica y su difusión. Solicita a Nápoles que se le envíen noticias, dibujos y planos y también copias en yeso de las esculturas halladas en las excavaciones. Continuará su política cultural de difusión de la Antigüedad a través de las Academias de San Fernando, San Carlos de Valencia y San Carlos de México.

El interés del rey por la edición de las antigüedades era constante y solicitaba información sobre el avance de cada volumen.

“Te agradezco los primeros folios del segundo tomo del Erculano que me has enviado, y que he leído y visto con mucho gusto. Espero los folios sucesivos, pues sabes lo que me interesa esta obra.”

Buen Retiro, 5 de febrero de 1760

Carta de Carlos III a Tanucci

2. HERCULANO, POMPEYA Y ESTABIA EN EL PALACIO DEL BUEN RETIRO

En 1738 se inician bajo patrocinio real las excavaciones del teatro Herculano, desde allí continúan explorando la ciudad por medio de túneles y galerías subterráneas en los que era difícil orientarse y trazar planos. Las noticias de los primeros hallazgos se envían a Felipe V e Isabel de Farnesio, acompañados de planos, dibujos y relaciones de piezas.

Busto de adulto y niño

En 1748 se inician las excavaciones de Pompeya en el anfiteatro. Muy cerca de allí, en los Praedia de Iulia Félix, se encontró el relieve de un viejo sentado con un cuenco en la mano, interpretado como Sócrates. También se excavó una villa que fue denominada “Casa de Cicerón”, en la que se encontraron muchas de las pinturas que sirvieron de modelo a los artistas neoclásicos. El centauro y la ménade que vemos reproducidos en esta seda pintada proceden de la captura del navío inglés Westmorland, adquirido por Carlos III en 1783 para la Academia. El busto conocido como Terencio es uno de los primeros retratos encontrados en estas excavaciones y procede de la necrópolis de la Puerta de Herculano.

Tres retratos

En 1749 se inician las de Estabia, que están situadas en el extremo meridional del golfo de Nápoles. Se trataba de un lugar privilegiado en la colina de Verano, poblado de bosques y en el que abundaban los manantiales. Aquí se localizaban las mansiones más ricas de la zona y en una de ellas, la de Pomponiano, murió Plinio el Viejo. De la villa de San Marcos y de la villa Ariadna proceden excelentes pinturas y objetos de lujo pertenecientes a la decoración suntuosa de enormes complejos residenciales.

Durante años el Rey siguió de cerca los descubrimientos arqueológicos hasta su regreso a España, en 1759. Para poder recordar las esculturas que había dejado en el Museo y en Palacio de Portici, solicita que le envíen copias de yeso. Estos vaciados llegan a Madrid en 1765 y se instalan en el Palacio del Buen Retiro.

La mayor parte de los bustos y esculturas encontrados en las excavaciones de Herculano, antes de la partida de Carlos III para España, proceden de la Villa de los Papiros. Son retratos de literatos, pensadores, estrategas y personajes mitológicos cuya relación entre ellos es motivo de debate. Todos estos vaciados en yeso fueron transportados a Madrid en 1765 por el director del Museo Herculanense, el pintor Camillo Paderni, por deseo expreso de Carlos III.

“Sabes el deseo que yo tendría de tener en yesos las cosas más particulares que se hallan en el Palacio y en el museo de Portici. De este modo tendría el gusto de ver, en el modo que es posible, aquellas cosas que sabes que son tan de mi genio y gusto.”

Buen Retiro 31 de marzo de 1761

Carta de Carlos III a Bernanrdo Tanucci

 La del Vesubio del año 79 destruyó las ciudades de Herculano, Pompeya y Estabia. Su efecto devastador fue descrito por Plinio el Jóven en dos cartas al historiador Tácito. En el siglo XVIII hubo varios episodios eruptivos, algunos de los cuales fueron contemplados por Carlos III durante su reinado napolitano. Ya desde España seguirá con interés el desarrollo de la actividad del Vesubio, llegando a bromear sobre el tema:

“Así tendrán los venideros otra nueva diversión de aquí a dos mil años y les hará honor descubriéndola”

Así mismo, por expreso deseo de Carlos III, se redactan informes de las erupciones del Vesubio. Una de ellas, la de 1771, la vemos en una copia hecha por Antonio Carnicero de un cuadro de P. J. Volaire, fue seguida de cerca por los reyes de las Dos Sicilias, Fernando VI y María Carolina acompañados por la corte.  Le acompañan dos mapas del Golfo de Nápoles en los que aparecen representados tanto el volcán como los cursos que siguió la lava en esta erupción.

3. DIBUJO DEL YESO EN LAS ACADEMIAS

La difusión de los hallazgos arqueológicos la hace el Rey a través de la edición de Le Antichitá di Ercolano, obra en la que trabajaron excelentes dibujantes y grabadores.

El 30 de diciembre de 1775, Carlos III visita la nueva sede de la Academia de San Fernando y del Gabinete de Historia Natural, situada en la calle de Alcalá. A estas dos instituciones hace referencia la inscripción de la fachada: Carlos III reunió bajo un mismo techo la naturaleza y el arte.

Los profesores expusieron al rey la necesidad de adquirir nuevos modelos de esculturas clásicas para la docencia.

A finales de 1775, Carlos III decide donar a la Academia la Colección de yesos de las mejores esculturas de las excavaciones de Herculano, Pompeya y Estabia que tenía en Buen Retiro para que se destinase a la enseñanza de arquitectos, escultores y pintores. Se expone una selección de los dibujos realizados por los alumnos: el sátiro ebrio, Arquita de Tarento, el Mercurio de la Villa de los Papiros e imágenes de la sala destinada al dibujo.

Cuando el Rey funda la Academia de San Carlos de México en 1783, envía una selección de vaciados, dibujos, estampas y cajas de azufres (lacres). De este modo, las copias de las esculturas de Herculano, Pompeya y Estabia, cruzan el Atlántico para ser utilizadas como modelos en la nueva institución mexicana.

Colección de relieves

PRIMER ENVÍO A MÉXICO

“He recibido con la Orden de Nuestra Excelencia el papel original que la acompañaba en que venían expresadas varias piezas de estudio de esta Academia que se deben entregar a don Gerónimo Antonio Gil, grabador de la Casa de la Moneda de México, por haberse considerado útiles para que dicho profesor establezca en aquella ciudad una escuela de gravado. Y son ochenta papeles de dibujo, ocho modelos de bajos relieves, doce cabezas de yeso de varios tamaños, seis figuras pequeñas y últimamente la colección de azufres que adquirió de Roma la Academia. Obedeciendo ésta las órdenes de su Majestad entregará inmediatamente que se presente dicho profesor quanto queda expresado.”

24 de marzo de 1778

4. IMPRESIÓN 3D Y ESPACIO DE REALIDAD VIRTUAL

Las esculturas que se encontraban en las excavaciones de Herculano, Pompeya y Estabia se dibujaron y estamparon en Portici para difundir su conocimiento. También los vaciados en yeso, realizados con una técnica que se remonta a la antigüedad, sirvieron para trasladar a otros lugares copias muy precisas de los nuevos hallazgos.

Los avances tecnológicos se incorporan al proceso de difusión de la Antigüedad iniciado en el siglo XVIII y a la conservación de la colección de vaciados donada a la Academia.

Las características idóneas del yeso como el material más adecuado para reproducir y estudiar la escultura clásica tienen su origen en el Renacimiento. Cualquier modelo fotogramétrico, estampado en 3D, permite reiniciar el proceso de fabricación de vaciados con total fidelidad. La creación de nuevos modelos en todo tipo de escalas y económicamente asequibles multiplican su difusión. La posibilidad de reproducir colecciones enteras de escultura de las más diversas procedencias, abre importantes perspectivas para la investigación y la conservación del patrimonio.

Modelo de silicona

Dos impresoras 3D generan modelos tridimensionales, a escala reducida, de esculturas originales y yesos pertenecientes a la colección de Carlos III.

Modelo en yeso

Nuevas formas de reproducción desarrolladas en tres fases: un modelo fabricado en la impresora 3D, un molde de silicona hecho a partir del anterior y el resultado final que es otra vez un modelo en yeso.

Molde para vaciado

Métodos de restauración de dos vaciados del siglo XVIII:

Cabeza de Antímaco de Colofón de la Villa de los Papiros de Herculano. Se sigue el sistema tradicional que consiste en modelar la parte perdida, copiándola del original en mármol del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Cabeza de Afrodita encontrada en Herculano. En este caso se restituye la parte que falta mediante la impresora 3D del modelo original en mármol del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles y devolverle el aspecto que tenía en 1765.

Restauración de un busto

5. ESPACIO DE REALIDAD VIRTUAL

Un viaje al siglo XVIII con la recreación de tres espacios virtuales, en los que se desarrolló la difusión de la Antigüedad impulsada por Carlos III.

-Excavación subterránea de la galería de una de las ciudades vesubianas.

-Sala de dibujo de la Academia de San Fernando a finales del siglo XVIII.

-Patio de de la Academia dan Carlos de México con la llegada de los vaciados.

Con la utilización de las tecnologías más avanzadas, Carlos III y la difusión de la Antigüedad, es el primer paso de un modelo de exposiciones virtuales que dinamizan la interconexión de los museos en diferentes países.